La Gran Ilusión en el aserradero, carpintería y taller de cepillado de madera Klingenreiter, importación y exportación

Theresia Enzensberger sobre:

La Gran Ilusión en el aserradero, carpintería y taller de cepillado de madera Klingenreiter, importación y exportación por Saša Stanišić

Ferdinand Klingenreiter tiene 77 años y por primera vez se sube a un escenario con su show de magia, ante los familiares y los habitantes del pueblo que se han reunido para verlo. Mientras que ruega y espera, con éxito y repercusión moderados, a que se llene la sala comunitaria, se despliega en el trasfondo la historia de la empresa familiar de Klingenreiter. Stanišić necesita apenas quince páginas de libro para presentar una galería de personajes propias de un Heimito von Doderer. Gracias a la densidad de la prosa de Stanišić, esto nunca da la impresión de ser superficial o chato. El mundo de los Klingenreiter, que es muy alemán y precisamente por eso muy exótico, se vuelve patente sobre todo en la relación de Ferdinand con su sobrino nieto Felix. Estos dos marginales de la familia coinciden en su deseo de desaparecer como por arte de magia. Por muy triste que suene, esta historia también tiene su gracia, como la mayor parte de las cosas que escribe Stanišić.