La mujer que no

Antonio Ortuño sobre:

La mujer que no por Jorge Ibargüengoitia

Las urgencias del deseo carnal han sido un tema básico para las letras. Desde El Cantar de los Cantares hasta las tediosas (pero muy bien vendidas) 50 sombras de Grey, el deseo en clave literaria ha pasado por toda clase de estaciones, lo mismo truculentas que sutiles (acuden a la mente los coitos jugosísimos que llenan las páginas de los Bocaccio, Rabelais, Casanova, Sade, Bataille, Miller, Nin, Alina Reyes…). “La mujer que no” representa una festiva infracción a las leyes universales del deseo literario. De la mano satírica (y profundamente autoirónica) de Jorge Ibargüengoitia, este cuentito es un tour de force a través de la cronología de una seducción serialmente fallida, atajada lo mismo por las circunstancias que por la ineptitud del seductor y la volubilidad de la seducida. Un fracaso que, inevitablemente, nos proporciona un escalofrío de identificación y nos deja en los labios una sonrisa ligeramente congelada.