the short story project

search
Pescábamos cohetes

Jo Lendle sobre:

Pescábamos cohetes por Karen Köhler

“Pescábamos cohetes” es una historia sobre los sueños. Sobre el miedo. Sobre el abandono y las caídas. Sobre la insistencia. Dos que – contra todos los pronósticos – la pasan bien juntos, hasta donde eso es posible. Se quieren de una forma crepitante y ruidosa, en la que cuando el amor es demasiado cae una cachetada. ¿Qué sería la felicidad? Un alivio, en todo caso nada que dure épocas enteras. El romanticismo es un compilado de canciones en casete. Una particularidad en el modo de contar de Karen Köhler es que llega desconcertantemente lejos en el desafío incesante e irresoluble de alcanzar con la escritura ese punto en que la vida va al meollo del asunto. Porque lo real de la vida está metido en los huecos. De Karen Köhler podemos aprender que la belleza surge del escaseo. Frente a la belleza por escasez se dice con gusto “me estoy quedando sin aire”, aunque el aire no sea el problema. La otra particularidad son sus frases especiales. Sigue siendo una pregunta incesante e irresoluble si la literatura vive de la gran totalidad de la historia o, antes bien, de la explosión de giros en particular. En la editorial nos permitimos a veces imprimir frases destacadas de nuestros libros en pequeñas tabletas de chocolate, a fin de dárselas a los agentes de difusión dentro de la industria de los libros para que las repartan. Cuando uno empieza a imprimir las frases más bonitas de Karen Köhler en la tablitas de chocolate, muy rápido aumenta de peso. Y al final, “Pescábamos cohetes” es nada más que una historia. Con un giro que al principio uno tal vez no se lo crea, de tan bello que es. Aun cuando ese giro (una vez más) no nos sirva. Cosa que de nuevo vuelve a no molestarnos en absoluto.

0