Juan Sebastián Cárdenas es escritor y traductor colombiano. Nació en Popayán, Cauca, en 1978. En 1998 se mudó a Madrid, donde ha trabajado como lector, editor y corrector para varias editoriales. Estudió Filosofía en la Universidad Javeriana de Bogotá y, al trasladarse a España, en la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado el libro de cuentos Carreras delictivas (2006) y cinco novelas: Zumbido (2010), Los estratos (2013) ganadora del Premio Otras Voces, Otros Ámbitos 2014, Ornamento (2015), Tú y yo, una novelita rusa (2016) o su más reciente El diablo de las provincia (2017). Sus textos sobre cultura popular, literatura y arte contemporáneo han sido publicados en Letras Libres, Artecontexto, Número o Revista Universidad de Antioquia. Actualmente trabaja como traductor para distintas editoriales españolas. Entre sus traducciones más notables se encuentran autores como William Faulkner, Thomas Wolfe, Gordon Lish, David Ohle, J. M. Machado de Assis y Eça de Queirós.

Carolina Vegas es escritora, periodista y feminista colombiana. Nació en 1981 en Bogotá. En 2014 publicó su primera novela, El cuaderno de Isabel, en la que narra la vida de una periodista cultural a la que le diagnostican cáncer de seno. Es magister en letras modernas de la Universidad Iberoamericana de México, y trabaja como columnista en la Revista Bienestar Colsanitas y periodista de la Universidad Javeriana de Bogotá. Su reciente libro, Un amor líquido (autoretrato de una madre), ha sido publicado en 2017.

Luis Andrés Caicedo Estela fue escritor y cineasta colombiano. Nació en Cali, en 1951, donde vivió la mayoría de su vida, hasta su suicidio en 1977, a los 25 años de edad. Aunque sea poco conocido en el resto de América Latina, Caicedo es considerado como uno de los autores más originales de la literatura colombiana, quien sigue teniendo influencia en nuevas generaciones de escritores como Rafael ChaparroEfraím MedinaOctavio Escobar Giraldo y Ricardo Abdahllah. Contrario a la escuela literaria del realismo mágico, su obra se inspira completamente en la realidad social, lo que ha hecho que algunos estudiosos le den la importancia como alternativa en Latinoamérica a figuras prominentes como la de Gabriel García Márquez. El escritor chileno Alberto Fuguet que sigue a Caicedo, le denomina “el primer enemigo de Macondo”. Caicedo, un trabajador compulsivo, empezó a escribir a los diez años y a lo largo de su corta vida ha escrito novelas, guiones para corto y largometrajes, obras de teatro, diarios, ensayos y crítica cinematográfica en los diarios El País, Occidente y El Pueblo. Ha escrito decenas de cuentos, entre ellos, Berenice (ganador del concurso de cuento de la Universidad del Valle 1969), Los dientes de Caperucita (ganador del segundo puesto en el Concurso Latinoamericano de Cuento de la revista venezolana Imagen, 1969) El tiempo de la ciénaga (ganador del Concurso nacional de cuento de la Universidad Externado de Colombia, 1972) y Maternidad (1974) considerado por el propio Caicedo como su mejor obra. Caicedo fue el menor de cuatro hijos, y el único varón. Por mal comportamiento, asistió, durante su infancia y juventud, a una gran cantidad de instituciones educativas, hasta que obtuvo su título de bachiller del Colegio Camacho Perea en 1968. En 1969 trabajó en el Teatro Experimental de Cali (TEC), donde fue actor de la obra Seis horas en la vida de Frank Kulak. En 1971, fundó y dirigió, junto a sus amigos Ramiro Arbeláez, Hernando Guerrero, Carlos Mayolo y Luis Ospina, el Cine-Club de Cali, inicialmente en una comuna llamada Ciudad Solar, luego el club se trasladó a la sala del TEC, luego al Teatro Alameda y finalmente al Teatro San Fernando. El Cine-Club de Cali atrajo a una gran diversidad de personas entre las que se encontraban estudiantes, intelectuales y cinéfilos. En 1973, tras un viaje a Los Ángeles y Nueva York, Caicedo fundó la revista cinematográfica Ojo al cine, que se convertiría en 1974 en la revista especializada más importante del país, pero sólo llegó a editar cinco números de ella. En 1976 entregó a Colcultura la versión final de la novela ¡Que viva la música! para su publicación. Alcanzó a recibir un ejemplar de la novela publicada, antes de suicidarse en la tarde del 4 de marzo de 1977. ¡Que viva la música! se convirtió, rápidamente, en un éxito y en símbolo del sentimiento de la juventud colombiana. Con el paso de los años, Andrés Caicedo se ha convertido en un escritor de culto, con amplio reconocimiento tanto nacional como internacional. Pocos años después de morir, sus familiares y amigos crearon una fundación para publicar todos sus escritos inéditos. La obra de Caicedo ha sido reeditada en Hispanoamérica y traducida al inglés, francés, italiano, alemán, portugués y finlandés.